
Gihovany Cano H.
22 dic. 2025
El artículo 917 del Código Civil reconoce al poseedor el derecho al valor actual de las mejoras necesarias y útiles. La norma no condiciona ese derecho a la existencia de un título posesorio, por lo que siempre se interpretó de manera amplia y permitía que incluso el poseedor precario solicite el reembolso.
La Sala Civil Permanente de la Corte Suprema introduce ahora un nuevo requisito. Sostiene que el pago de mejoras solo procede si la permanencia del poseedor estuvo justificada. Si la ocupación carece de sustento, el derecho previsto en el artículo 917 no nace, aun cuando las mejoras hayan sido necesarias o hayan incrementado el valor del bien (Casación 3640-2021 Moquegua).
Donde la norma no distingue, la Corte Suprema incorpora una exigencia que restringe el acceso al reembolso. La consecuencia práctica es significativa: reclamaciones que antes se admitían quedan ahora supeditadas a acreditar un título justificante de la posesión.
Se trata de una decisión equivocada. La Corte Suprema no puede añadir condiciones que el legislador no previó. Se debilita la predictibilidad del sistema legal y altera el equilibrio patrimonial que inspira la regulación de las mejoras.

